Como cristiano: ¿Cuál debería ser mi posición ante el día de Muertos?

muertos

 

La respuesta a esta pregunta será múltiple según el contexto en el que nos encontremos.

Lo primero que tenemos que hacer es definir la celebración del día de muertos para poder dar una respuesta razonable y centrada en convicciones bíblicas que como creyentes deberíamos estar buscando.

De antemano sé que este tema es muy controversial entre los círculos cristianos, sobre todo aquí en México que es donde se celebra a gran escala el día de muertos, a pesar de la controversia, me he tomado el atrevimiento de escribir sobre el tema por la falta de información al respecto, esto con la única intención de edificar al cuerpo de Cristo que esté buscando crecer en la gracia, y morir a la religiosidad.

La celebración del día de muertos ha crecido tanto en la cultura mexicana, que en muchos de los casos ha dejado de ser un acto religioso, para convertirse en una tradición con fines de entretenimiento. El origen de esta celebración llama tanto la atención, al punto de que películas para niños han sido creadas con el fin de dar a conocer la creencia de aquellos que celebran el día de muertos bajo un trasfondo religioso.

En resumen, la creencia de los que celebran el día de muertos con un trasfondo religioso, es que las almas de aquellos que ya murieron, Dios les da el permiso de una vez al año viajar al mundo de los vivos para degustar de las ofrendas que sus seres queridos les ofrecen, y así pasearse libremente en el mundo de los vivos. Aquellos que creen en esta creencia, no solo ofrecen comida de todo tipo a sus muertos, sino que incluso platican con ellos como si los tuvieran de cuerpo presente y estos los escucharan.

La Palabra de Dios es clara en cuanto a que las almas de aquellos que han abandonado sus cuerpos terrenales ya se encuentran en algún estado de gozo, o de condenación, disfrutando de la vida que les fue dada cuando confiaron en Jesús como Señor y Salvador, o en algún estado de condenación y tormento por no haber confiado en la Salvación de Dios. Lucas 16:19-31 nos da un vistazo a la experiencia del alma de un hombre rico quien después de su muerte no podía más interactuar con el mundo de los vivos, a pesar de que quería prevenir a los suyos para escapar del estado de condenación en el que este se encontraba.

Hebreos 9:27 

“Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio,”

La palabra de Dios también juzga fuertemente a aquellos que buscan interactuar con el mundo de los muertos.

Levíticos 20:27

 “Si hay médium o espiritista entre ellos, hombre o mujer, ciertamente han de morir; serán apedreados; su culpa de sangre sea sobre ellos.”

1 Crónicas 10:13-14

“13 Así murió Saúl por la transgresión que cometió contra el Señor por no haber guardado la palabra del Señor, y también porque consultó y pidió consejo a una médium, 14 y no consultó al Señor. Por tanto, El le quitó la vida y transfirió el reino a David, hijo de Isaí.”

Como creyentes en el nuevo pacto de la sangre de Jesús, el único espíritu con el que se nos ha permitido interactuar es El Espíritu Santo de Dios que mora en los seguidores de Jesús.

Juan 16:13

“13 Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir.” 

De forma que el día de muertos bajo un trasfondo religioso, es algo que un seguidor de Jesús debería de evitar, y animar a otros a dejar esas prácticas que ofenden a Dios, todo con paciencia, amor y humildad.

Por otro lado el cristiano maduro que entiende que las ofrendas a los muertos son fabulas, no debería de tener ningún problema en comer de lo ofrendado, ya que lo que se ofrece es comida, y toda comida es buena (salvo que esta esté echada a perder) pues es creación de Dios.

Un cristiano puede incluso apreciar la creatividad con que muchos levantan ofrendas a sus muertos, ya que en su corazón no existe tal creencia de que los muertos las reciban. Si la motivación de nuestro corazón es solo admirar lo que el hombre puede hacer con sus manos, los adornos, y las flores, sin la necesidad de pensar que por reconocer ingenio y creatividad en las ofrendas está cayendo en idolatría, de la misma forma que no habría pecado en admirar una catedral antigua que tiene muchos detalles creativos en su construcción, sin necesariamente caer en la idolatría de la misma.

Un cristianos debería estar buscando redimir la fecha de la celebración del día de muertos para hacer preguntas bien elaboradas, preguntas hechas a la medida y bañadas de humildad y amor, preguntas para aquellos que creen en la visita de los que ya murieron, esto con la finalidad de darles una perspectiva llena de esperanza, fundamentada en la verdad de Dios, para que los que practican tales cosas salgan de su ignorancia, deberíamos de aprovechar las puertas que estas fechas nos abren para hablar de lo que pasa después de la muerte a las personas, y así poder presentar la esperanza de vida eterna en la persona de Cristo Jesús.

Muy en el fondo de sus corazones, las personas que celebran a sus muertos, en realidad están luchando con el tema de la trascendencia de sus propias almas, la cual les preocupa, y en un esfuerzo desesperado por aferrarse a alguna posible respuesta, atesoran falsas creencias y especulaciones, sin embargo solo el evangelio de Jesús les puede dar una certeza de lo que sucederá con sus almas una vez que mueran, almas que serán preparadas para experimentar la gloria eterna en la presencia de Dios si han confiado en Jesús, o para experimentar la ira de Dios en un estado de condenación y tormento por haber rechazado a Jesús.

Así que cristiano, deja a un lado tu religiosidad, deja de juzgar a los que hacen de esta celebración un ídolo, y en vez de juzgarlos, sal de tu zona de confort, y mejor se la sal y la luz para sus vidas, se la respuesta de aquellos que están buscando respuestas, comparte el evangelio de Jesús que asegura a los hombres el estado trascendental del alma. La promesa de vivir por la eternidad en un reino donde la muerte ha sido derrotada.

Predícales sobre aquel que vino de Dios a vivir la vida perfecta que se demandaba de nosotros, y que ninguno de nosotros pudimos vivir , predícales de la muerte que el Hijo de Dios tuvo que padecer en una cruz como pago por nuestros pecados, predícales de su resurrección de entre los muertos y de lo que esto significa, predícales de la victoria sobre el pecado y la vida eterna que Jesús promete a aquellos que por fe creen en su muerte y resurrección para salvación, predícales de como la ofrenda requerida para el perdón de nuestros pecados Dios ya la ofreció con un sacrificio de sangre que llevo Jesús cuando pago por nuestros pecados en la cruz. Predícales que la única ofrenda que queda por hacer es la de someter nuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo para vivir vidas devotas a Dios, esto en respuesta al amor que nos mostró en el evangelio de Jesús. No para ganar la salvación, sino porque se nos ha dado la salvación que solo Jesús puede ganar por las almas de los hombres cuando en verdad hemos creído.

Romanos 12:1

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.”

Cristiano, te invito a abandonar tus trincheras en estas fechas donde muchos celebran el día de muertos, y en su lugar sal a las calles, has preguntas inteligentes y compasivas a aquellos que exhiben sus ofrendas al público, y ora a Dios para que te abra una puerta y así puedas en amor hablarles de la esperanza de vida eterna que se encuentra en el evangelio de Jesús, para que muchos sean salvos, y sea removida la ceguera espiritual de sus vidas que hace que año tras año vuelvan a levantar una ofrenda a sus muertos.

Omar Soto
Pastor de la Iglesia Vertical CDMX